y viéndola siempre de maneras diferentes de cómo la encuentro a ella.
Hago pensamientos con el recordatorio de lo que ella es cuando me falta,
y en cada pensamiento ella varía de acuerdo con su semejanza.
Amar es pensar.
Y yo casi que me olvido de sentir solo de pensar en ella.
No sé bien lo que quiero, ni siquiera de ella, y no pienso sino en ella.
Tengo una gran distracción animada.
Cuando deseo encontrarla
casi que prefiero no encontrarla,
para no tener que dejarla después.
No sé bien lo que quiero, ni quiero saber lo que quiero. Quiero solo
pensar en ella.
No pido nada a nadie, ni a ella, salvo pensar.
Alberto Caeiro (Fernando Pessoa)
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