VI
Pensar en Dios es desobedecer a Dios,
porque Dios quiere que no lo conozcamos,
por eso él no se nos mostró...
Seamos simples y calmos,
como los arroyos y los árboles,
y Dios nos amará haciéndonos
bellos como los árboles y los arroyos,
¡y nos dará verdor en su primavera,
y un río adonde ir cuando acabemos!...
Alberto Caeiro (Fernando Pessoa)
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