En virtud el amor
He destado el cuarto en donde duermo y sueño
He desatado el campo, la ciudad donde paso,
Donde sueño despierto, donde el sol se levanta,
Y en mis ojos ausentes se atesora la luz.
He desatado el campo, la ciudad donde paso,
Donde sueño despierto, donde el sol se levanta,
Y en mis ojos ausentes se atesora la luz.
Mundo de breve dicha, sin extensión sin fondo,
De encantos olvidados no bien reconocidos,
El nacer y el morir mezclando su contagio
Confusos en los pliegues de la tierra y del cielo.
No he separado nada: dupliqué el corazón.
Creando, amando todo: real, imaginario.
Di su razón, su forma, su calor
Y su rol inmoral a aquélla que me aclara.
27 de noviembre de 1946
Veintiocho de noviembre de mil novecientos cuarenta y seis
No envejeceremos juntos
Este el día
Para colmo: el tiempo desborda
Mi tan ligero amor pesa como un suplicio.
No envejeceremos juntos
Este el día
Para colmo: el tiempo desborda
Mi tan ligero amor pesa como un suplicio.
Paul Éluard
(Traducción de César Fernández Moreno)