jueves, 10 de septiembre de 2026

Obertura 

Victoria, 
si supieras, 
que después del fagot,
en un peldaño cualquiera de la noche 
un hombre con mi rostro
descansa,
de tu boca.

Jorge Boccanera 

Último momento

Distintas informaciones recibidas hoy de
fuentes extraoficiales, indicarían 
un acercamiento entre tu corazón y el mío.
Dichos voceros señalan
una cuestión de piel irremediable.
Los observadores estiman que te amo.

Jorge Boccanera

Carta del suicida

Lo poco que he vivido,
me ha hecho perder
demasiado tiempo.

Jorge Boccanera

martes, 8 de septiembre de 2026

Decoraciones

El cielo soy yo.
Mirad: esas manchas en mi cuello
son las estrellas
Y si saco mi reloj de bolsillo
¡Cuidado!
Despuntará el día.

André Frédérique
Traducción de Aldo Pellegrini

 Una mañana

                                A Renée Urik


De qué fluido espejo del alba
Soy el prisionero
Cuando se rompen las cascadas de sangre pura
Los alfileres de rubí
El granizo de las caricias
Cuando mi alma se evapora
De qué espejo
Cuando el amor
Vuelve a paso furtivo
De qué espejo
De qué esperanza

Maxime Alexandre
Traducción de Aldo Pellegrini

lunes, 7 de septiembre de 2026

Du bist wie eine Blume

Du bist wie eine Blume,
So hold und schön und rein;
Ich schau’ dich an, und Wehmut
Schleicht mir ins Herz hinein.

Mir ist, als ob ich die Hände
Aufs Haupt dir legen sollt’,
Betend, dass Gott dich erhalte
So rein und schön und hold.

Música de Robert Schumann
Poema de Heinrich Heine

Sos como una flor

Sos como una flor,
tan encantador y bello y puro:
te contemplo, y la melancolía
se desliza hacia mi corazón.

Siento como si tuviera que
posar mis manos sobre tu frente,
rezándole a Dios que te conserve
tan encantador y bello y puro.

La traducción es mía
Nunca volveré a enamorarme así, dice,
como en una canción
en la luna del espejo, dice,
como un caracol en el filo de la navaja,
nunca volveré,
al páramo del mundo, al ritual,
al lugar común, a invocar
al encantamiento, a la divina ceguera
dice, choose me,
nunca volveré
al uróboro cazabobos sin fin
a la pura pasión
a ser el vértice, el vórtice, dice,
en la luna del espejo,
en la margen muda, otra
nunca descuartizado y disperso
cuando me miras, dice,
tu mirada perdida en la copa del paraíso
a donde van las miradas perdidas
a la copa del árbol que se enciende
dice en negrita
de lo que están hechos los sueños
y polvo será.

Horacio Zabaljáuregui
En La Última estáción del mundo