Hay un oscuro concepto
que deriva de la pregunta:
¿el discurso ha sido provocado por la pérdida?
Una respuesta a su posible vacuidad
consiste en:
La poesía precede al hábito del murmullo.
Nada hemos ganado con el propósito
y la inquietud del lucro
falta el río
el agua no es él en sí mismo
no su corriente
ella como lo extraño del mundo
es lo que aguarda cuando exploramos el cauce que nos
margina.
Sería éste el hecho sustancial.
El líquido ámbar de la pérdida:
sólo un préstamo.
Julio Salgado