sábado, 29 de agosto de 2020

Su ángel escapa
de la alegría.

Deviene pasivo
estático.

Planea
pero bajo.

La tierra
se cierra.

miércoles, 12 de agosto de 2020

Mi pollo frito

Desde que cocino más
ellos me lo piden
lo desean siempre

encontré
la fórmula perfecta
de su amor.

sábado, 11 de julio de 2020


E­­n cuarentena por el coronavirus

El hall

Los barbijos y el repelente de insectos
están sobre la mesita de la entrada

-que tiene algunas fotos de los hijos-
así quedan bien cerca de nuestras manos.

Las llaves y los celulares combinan
con el alcohol rebajado en agua
que les aplicamos para frenar el virus. 


El patio

Al mes de empezado el confinamiento
decidí hacer un trabajo de jardinería
harto postergado y bastante profundo.

Saqué un potus que crecía
por la pared, ladrillos arriba

desmedidamente
como una enredadera.

Era peligroso por otra invasión:
la maldita plaga del dengue.

En algunos lados todavía quedan rastros
de un par de trasplantes que hice

y de la tierra nueva con fertilizante
para el ficus y para el jazmín

de la renovación y el descarte
de macetas quebradas

o ya demasiado pequeñas
para las plantas más frondosas.


El living

Es un living-taller, más bien.
Están los materiales para
armar los libros de poemas.

Papel, cartón corrugado, ganchos
y una nueva abrochadora
más potente que las comunes.

Hay copias descartadas
libros destripados

y hojas borrador para imprimir
en la cara de atrás.

También, sobre un sillón
dejamos el bajo eléctrico
en su funda.

De vez en cuando practicamos 
algunas melodías.

Yo, unas escalas, primero
para entrar en calor.


Mi pieza

Hay días en que estoy despierta
y dormida con la misma ropa.

Al lado de la mesa de luz descansan
en un plato los restos de espirales

también una caja de remedios
y tres pilas de libros de poesía.

Unas cremas de poco uso
un par de auriculares

un parlante portátil
un cuaderno y biromes

para ensayar poemas
en las noches de desvelo.


Sus piezas

El tránsito de megas y gigas
es realmente pesado

con los compañeros de escuela
y los mejores amigos.

Las computadoras y los celulares
son la principal ventana

de estos tres adolescentes
hacia el mundo exterior.

Hace poco se sumaron
a la escenografía

una guitarra criolla
y una guitarra eléctrica 
en su atril.


El baño

Es el lugar de la renovación
por antonomasia, donde
darse esa ducha milagrosa

que te convierte en otra persona
sin siquiera salir a la calle.                         


La terraza

La cuadrícula de los baldosones verdes
oficia de telón de fondo de un tiempo

de despejarme bajo este solcito
de fines de mayo en pandemia.

A veces llevo algún libro; siempre
flanqueada por mi perro fiel.

Descanso en una reposera de playa roja.
No faltan el espiral y el agua para Galo.

De a ratos, nos mimetizamos del todo. 
Él se sube sobre mis piernas y formamos
un bloque vivo e indiferenciado.


Antes de irme y cuando baja el sol
me estiro sobre la pared asomándome
a los techos del resto de las casas

diviso las tres torres de departamentos
de enfrente del cementerio, veo
el hospital Piñero y su cúpula verde.


La vereda

Hace poco hicimos sacar el árbol
porque estaba reseco y se podía caer.

Quedaron, en su lugar, unos yuyos
que arrancamos cada tanto
para evitar los mosquitos.

Salimos a la calle con barbijo 
y con la máscara. Nuestra vereda
sería el principio de la amenaza.

Después de todo, puede 
ser nuestro más allá.

sábado, 4 de julio de 2020

Estrella 

Sin movimiento
es solo un medio

una herramienta.
Oye, calla y sueña.

domingo, 21 de junio de 2020

Versos al padre

          A Mariano

Derriba las paredes
de la desprotección

con él no hay
calles desiertas.

Su rezo adora
los corazones

sabe lo extraño
y lo atraviesa.

Su bondad hamaca
la indiferencia con fe.

Sus transparentes
intenciones le dan
oxígeno a lo superficial

recupera lo vulnerable.
Los tendrá bajo su cuidado
no hay otro modo.

Su visión desde los demás
es su posteridad.

A su abrazo
no hay pérdida.


Junio de 2019

              Para mi papá


Hoy quiero estar

en una tarde más
con vos
y no apartarme dos pasos siquiera

en lo que de tu historia
sea
esto que hoy vivo

en donde se cruce
la rima interior de mis palabras
con la de tus oídos.


Me hago sombra con la mano
y tu resplandor
persiste.
No te veo.

Padezco una pena redonda
pero
mi deseo es traslúcido.

¿Cómo inhalarte en el aire que respiro?


Mayo de 2016 

sábado, 20 de junio de 2020

Leí "Cerrada noche humana", de la gran Idea Vilariño, y lo subí a mi canal.