jueves, 10 de septiembre de 2015

Winds of May that dance on the sea

Chamber music, Winds of May,that dance on the sea

Winds of May, that dance on the sea,
Dancing a ring-around in glee
From furrow to furrow, while overhead
The foam flies up to be garlanded,
In silvery arches spanning the air,
Saw you my true love anywhere?
Welladay! Welladay!
For the winds of May!
Love is unhappy when love is away!

jueves, 3 de septiembre de 2015

To sleep

O soft embalmer of the still midnight,
      Shutting, with careful fingers and benign,
Our gloom-pleas'd eyes, embower'd from the light,
      Enshaded in forgetfulness divine:
O soothest Sleep! if so it please thee, close
      In midst of this thine hymn my willing eyes,
Or wait the "Amen," ere thy poppy throws
      Around my bed its lulling charities.
Then save me, or the passed day will shine
Upon my pillow, breeding many woes,—
      Save me from curious Conscience, that still lords
Its strength for darkness, burrowing like a mole;
      Turn the key deftly in the oiled wards,
And seal the hushed Casket of my Soul.

      John Keats ( Londres 1725- Roma 1821)

Suave embalsamador de la alta noche en calma,
Que cierras con benignos y cuidadosos dedos
Nuestros ojos que gustan de ocultarse a la luz,
Envueltos en la sombra de un celestial olvido;
Oh dulcísimo sueño, si así te place, cierra,
En medio de tu canto, mis ojos deseantes,
O espera el "Así sea", hasta que tu amapola
Eche sobre mi cama los dones de tu arrullo.
Líbrame pues, o el día que se fue volverá
A alumbrar mi almohada, engendrando aflicciones;
De la conciencia líbrame, que impone, inquisitiva,
Su voluntad en lo oscuro, hurgando como un topo;
Gira bien, con la llave, los cierres engrasados,
Y sella así la urna callada de mi espíritu.

Suave embalsamador de la rígida medianoche,
que cierras con cuidadosos dedos
nuestros ojos que ansían ocultarse de la luz,
envueltos en la penumbra de un olvido celestial;
oh dulcísimo sueño, si así te place, cierra,
en medio de tu canto, mis ojos anhelantes,
o aguarda el 'Así sea', hasta que tu amapola
derrame sobre mi lecho los dones de tu arrullo.
Líbrame, pues, o el día que se fue volverá
a alumbrar mi almohada, engendrando aflicciones;
de la conciencia líbrame, que impone, inquisitiva,
su voluntad en lo oscuro, hurgando como un topo;
gira bien, con la llave, los cierres engrasados,
y sella así la urna silenciosa de mi espíritu.

sábado, 29 de agosto de 2015

Deixa-me seguir para o Mar

Tenta esquecer-me...Ser lembrado é como
evocar-se um fantasma...Deixa-me ser
o que sou, o que sempre fui, um rio que vai fluindo...

Em vão em minhas margens cantarão as horas,
me recamarei de estrelas como um manto real,
me bordarei de nuvens e de asas,
às vezes virão em mim as crianças banhar-se...

Um espelho não guarda as coisas refletidas!
E o meu destino é seguir...é seguir para o Mar,
as imagens perdendo no caminho...
Deixa-me fluir, passar, cantar...

toda a tristeza dos rios
é não poderem parar!

Mario Quintana (Alegrete, 1906 - Porto Alegre 1994)

martes, 25 de agosto de 2015

Los equilibristas callados



                                                           A lxs poetas.
Estoy aquí, en la entelequia del paisaje,

entre el ser y la luz,

entre el transcurrir y el viento

que rasura abrasadores raíles.

Inmóvil, estoy inmóvil, en cambio

me muevo en el cambio que arrastra lejos mis lindes,

lima mis rojos limos y anega los días con olvido.

Volaron ya tantos pañuelos blancos

como noches en vela; como estelas

de hollín que trazaban confusos caminos.

Ahora, todo es verde tierra quemada y bajo ella

roncos presagios te susurran ese carbón sin escarbar

de las entrañas de la tierra, vacuos diamantes,

medusas pétreas que se sumergen en el abismo,

ráfaga de luz dormida allí, en el fondo,

más allá del fin de mi, en el centro de la implosión

donde mi niño espera a nacer aun sin rostro, mientras

mi anciano es decapitado por la afilada orquídea de la memoria,

donde mis manos tumefactas lanzan ardientes adoquines

contra mi propio reflejo.

Intermitentemente

mi experiencia se borra del existir

mis besos se inmolan, mis sonrisas

se volatilizan como ceniza de bonzo,

mis abrazos se mezclan en probetas con mis lloros,

otros intentan hacer acopio del misterio del cosmos al microscopio.

Todo es más sencillo.

Ahora estoy aquí, ahora ya no estoy aquí,

igual que un grano de arena que gira duna abajo hacia la nada.

De mi piel para afuera lo inflamado

las partículas de oxígeno en otros pulmones más fuertes.

Sobre mi mano abierta los ojos arrancados

del único testigo de mi propia vida:

mi vida sin la vida, mi vida por la vida, mi vida mas IVA, sin más,

al fin de cuentas, soy un frame detenido en la pantalla

soy un vibrante barrido de píxeles

ante el vértigo vacío

que tensa su alambre de espino

largo alambre temblando en la luz,

haciéndome desaparecer,

la misma luz que lame los contornos de mis palabras,

la idéntica luz que me muestra los espacios en blanco:

las entrelíneas como vías muertas, la ausencia,

esa escarcha en el sol de los silenciados,

de los equilibristas que antes que yo

se callaron ante la febril altura

y cayeron.


David Trashumante (Logroño, 1978)

domingo, 23 de agosto de 2015

De un invierno más
un domingo de fines de agosto
me siento en un banco
en la plaza del barrio.

El sol recibo de lleno
fulgurante en mis ojos.

Sobre el saquito de lana
derrama iridiscentes
los mechones de mi pelo negro
en ondas.

En películas tibias
pero ese rato
radiante y fogoso
detiene
el instante eterno
que me separa de los domingos
de todos los domingos
sin fijar.

Aprendí
en el origen
que las cosas eran como me contaban.

Pasaron años hasta que
ese segundo
por distracción
miré otras líneas que decían morir.

Empuñaba ya el arma
cuando
vino planeando
el libreto de al lado.

La dejé caer
y seguí
mansa
calcando mi representación.

miércoles, 19 de agosto de 2015

Salir a la ruta
sin parabrisas
en moto.

Te revientan los bichos en la frente
te queda la piel pegoteada
se te congela la sangre.

En mueca
la sonrisa de labios secos y agrietados.

Aguantar es así,
como quedar embalsamado.