martes, 22 de agosto de 2017

En el origen era nervio.

De aquel temprano entendimiento 
proyectó la conciencia de su existencia

y eclipsó sus intuiciones.
Cerró los brazos abiertos.

Fortuna


Por años, disfrutar del error
y de su enmienda,
haber podido hablar, caminar libre,
no existir mutilada,
no entrar o sí en iglesias,
leer, oír la música querida,
ser en la noche un ser como en el día.

No ser casada en un negocio,
medida en cabras,
sufrir gobierno de parientes
o legal lapidación.
No desfilar ya nunca
y no admitir palabras
que pongan en la sangre
limaduras de hierro.
Descubrir por ti misma
otro ser no previsto
en el puente de la mirada.

Ser humano y mujer, ni más ni menos.


Ida Vitale (Montevideo, 1923)


lunes, 7 de agosto de 2017

Dividido tres

Me puse a llenar tres compoteras
de diferentes tamaños, con pedazos de frutillas.

Intentaba que le tocara lo mismo
a cada uno de mis tres hijos.

Agregaba trozos grandes y luego
trasvasaba, mentalmente, otras frutillas
al pote más chico.

Era tan perturbadora
la escasez, como excederse.
Los tiempos de necesitar no coincidían.

Para no someterme a las apariencias
encendí mi ojo consciente.

Tuve el recuerdo de las horas de darles amor.

miércoles, 2 de agosto de 2017

Paisaje

Corro hacia un costado
la cortina blanca con volados
de la ventana de mi pieza.

Veo crecer las ramas finas y secas
del Paraíso plantado en la vereda.
Penden racimos de frutos amarillentos.

Contra el cielo cerrado de agosto
se ondean.

martes, 25 de julio de 2017

Esta mañana, al salir a la calle
me sentí en consonancia
con el otoño fresco y soleado
que pasaba en ese momento
por la vereda de mi casa.

Si pudiera vivir así más seguido...

¡Qué sensación más armoniosa!

Deja en mí una huella firme
de cuánto quiero volver a atravesar
otro espejismo así de necesario
colmado de placer físico
todo calidez blanda.

sábado, 1 de julio de 2017

Aunque 

no encuentre cómo vivir con otros
hacer cosas en el mundo
estar en armonía
perder la conciencia de mi existencia

Dios me dio el entendimiento.

hay un silencio

que no es ausencia de pensamiento

un silencio que vela privaciones

el silencio de no poder decir
no me gusta
no puedo
no quiero
hacelo vos porque no me corresponde

los otros silencios son docilidad genuina:
ausencia de ruido, de lo innecesario,
de lo que le molesta al espíritu

pero resulta
que tu materia está hecha de los primeros