lunes, 25 de enero de 2016

                                                             Posesión del ayer


    Sé que he perdido tantas cosas que no podría contarlas y que esas perdiciones, ahora, son lo que es mío. Sé que he perdido el amarillo y el negro y pienso en esos imposibles colores como no piensan los que ven. Mi padre ha muerto y está siempre a mi lado. Cuando quiero escandir versos de Swinburne, lo hago, me dicen, con su voz. Sólo el que ha muerto es nuestro, sólo es nuestro lo que perdimos. llión fue, pero llión perdura en el hexámetro que la plañe. Israel fue cuando era una antigua nostalgia. Todo poema, con el tiempo, es una elegía. Nuestras son las mujeres que nos dejaron, ya no sujetos a la víspera, que es zozobra, y a las alarmas y terrores de la esperanza. No hay otros paraísos que los paraísos perdidos. 


Jorge Luis Borges (Buenos Aires, 1899 - Ginebra 1986)

jueves, 14 de enero de 2016

Porque

Porque os outros se mascaram mas tu não
Porque os outros usam a virtude
Para comprar o que não tem perdão
Porque os outros têm medo mas tu não.

Porque os outros são os túmulos caiados
Onde germina calada a podridão.
Porque os outros se calam mas tu não.

Porque os outros se compram e se vendem
E os seus gestos dão sempre dividendo.
Porque os outros são hábeis mas tu não.

Porque os outros vão à sombra dos abrigos
E tu vais de mãos dadas com os perigos.
Porque os outros calculam mas tu não.


Sophia de Mello Breyner (Oporto, 1919 - Lisboa, 2004)


domingo, 10 de enero de 2016




La reencarnación


Mantened la sangre fría hermanos.

Malcom X


Morí bajo el látigo abrasador de Amón Ra
por no querer arrastrarme más
sin beber un poco de agua.

Morí desangrada a manos de mi padre
por negarme al derecho de pernada de su señor.

Morí en la hoguera por tener fe
en la ciencia y en el saber o por ser bruja, por ser.

Morí en la playa bajo los truenos
de aquellos dioses de plata que llegaron
en casas flotantes y que montaban sobre
enormes cerdos.

Morí colgado del palo mayor,
extraña fruta en agraz,
por romper las cadenas de aquel barco negrero.

Morí ensartado por una bayoneta tomando La Bastilla
y semanas después, también morí dentro de mi madre
cuando le cortó la cabeza la guillotina.

Morí gritando viva Atahualpa, gritando viva Tupac Amaru,
gritando viva Simón Bolivar y viva Zapata, cabrones,
antes de que al galope me desmembraran vivo dos caballos.

Morí electrocutado en los vestuario de aquel estadio,
boqueando dentro de una bolsa en un oscuro calabozo,
enterrado vivo en una cuneta después de cavar mi fosa.

Morí acribillado a tiros en la Plaza de Tian'anmen, en Amritsar,
en Katyn, en Tlatelolco, en Badajoz, en Lonmin, en Vitoria,
en Casas Viejas, en Napalpí, en Guinea, en Zemla, en Génova, en Tahrir...

Morí de hambre por ser Armenio, por ser Kurdo, por ser Palestino,
por ser disidente cubano, tibetano, ucraniano, gitano o Mapuche.

Morí lapidada por querer a otro hombre,
morí desfigurada con ácido por mi pelo suelto,
violada por querer estudiar, acuchillada por querer votar.

Morí apaleado por la policía en cualquier parte del mundo,
desaparecido en Chiapas por militares sin insignias,
torturado en Guantánamo, condenado a la horca en Chicago.

Morí en mayo y en cualquier otro día,
morí por la heroína guiando al pueblo,
roto en mil pedazos por cañones de agua
en una sentada pacífica.

Morí carbonizado frente a la sucursal bancaria,
arrojado al vacío desde el balcón de mi casa desahuciada,
morí de pena, morí con rabia, morí en la jungla
a machetazos contra las máquinas de acero
que me obligaban a abandonar mi pueblo.

Morí de un tiro en la nuca
la única forma de hacerme olvidar las razones
por las que me negaba a ponerme de rodillas.

Morí tantas veces
que tengo la piel en carne viva de reencarnarme
y parece que nunca llegará el día
en que viva en un Mundo Nuevo y viva
para contarlo.


David Trashumante (Logroño, 1978)

Extraído del poemario "A viva muerte": https://davidtrashumante.bandcamp.com/album/a-viva-muerte


Secreto de mi amor


viernes, 8 de enero de 2016

A Tree or Another or a Lover


After Martin Buber and his English translator Ronald Gregor Smith



I can look on a tree or another or a lover as a picture—stiff figure in a shock of light, or splash of
brown shot with the delicate blue and silver of the background.

I can perceive a lover as movement—flowing veins on clinging, pressing pith, suck of the soles,
ceaseless commerce with earth and air—and the obscure growth itself.

I can classify a lover and study a lover as a type of structure and mode of life.

I can subdue a lover’s actual presence and form so sternly that I recognize a lover only as an
expression of law.

I can dissipate a lover and perpetuate a lover in number, in pure numerical relation.

In all this a lover remains my object, occupies space and time, and has nature and constitution.

It can, however, come about, if I have both will and grace, that in considering a lover I become
bound up in relation. A lover is now no longer to be an object.

To effect this it is not necessary for me to give up any of the ways in which I consider a lover, that
is simply a slight shift of pronoun,


that is to say


a lover is you.


There is nothing from which I would have to turn my eyes away in order to see you, and no
knowledge that I would have to forget to know you. Rather there is everything: your picture and
your movement, your species and your type, your law and your number, indivisibly united in this
event.

Everything belonging to you is in this: your form and your structure, your contours and your
chemical composition, your intercourse with the elements and with the stars, are all present in
your single whole.

You are no impression, no play of my imagination depending on my mood; but you are bodied over
against me and have to do with me, as I with you—only in a different way.

Let no attempt be made to sap the strength from the meaning of this relation.


as I am bound up in this, as


you are bodied over against me.



John Pluecker


Tomado de http://www.thefeministwire.com/2015/11/a-poem-by-john-pluecker/

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