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viernes, 25 de marzo de 2016

domingo, 10 de enero de 2016




La reencarnación


Mantened la sangre fría hermanos.

Malcom X


Morí bajo el látigo abrasador de Amón Ra
por no querer arrastrarme más
sin beber un poco de agua.

Morí desangrada a manos de mi padre
por negarme al derecho de pernada de su señor.

Morí en la hoguera por tener fe
en la ciencia y en el saber o por ser bruja, por ser.

Morí en la playa bajo los truenos
de aquellos dioses de plata que llegaron
en casas flotantes y que montaban sobre
enormes cerdos.

Morí colgado del palo mayor,
extraña fruta en agraz,
por romper las cadenas de aquel barco negrero.

Morí ensartado por una bayoneta tomando La Bastilla
y semanas después, también morí dentro de mi madre
cuando le cortó la cabeza la guillotina.

Morí gritando viva Atahualpa, gritando viva Tupac Amaru,
gritando viva Simón Bolivar y viva Zapata, cabrones,
antes de que al galope me desmembraran vivo dos caballos.

Morí electrocutado en los vestuario de aquel estadio,
boqueando dentro de una bolsa en un oscuro calabozo,
enterrado vivo en una cuneta después de cavar mi fosa.

Morí acribillado a tiros en la Plaza de Tian'anmen, en Amritsar,
en Katyn, en Tlatelolco, en Badajoz, en Lonmin, en Vitoria,
en Casas Viejas, en Napalpí, en Guinea, en Zemla, en Génova, en Tahrir...

Morí de hambre por ser Armenio, por ser Kurdo, por ser Palestino,
por ser disidente cubano, tibetano, ucraniano, gitano o Mapuche.

Morí lapidada por querer a otro hombre,
morí desfigurada con ácido por mi pelo suelto,
violada por querer estudiar, acuchillada por querer votar.

Morí apaleado por la policía en cualquier parte del mundo,
desaparecido en Chiapas por militares sin insignias,
torturado en Guantánamo, condenado a la horca en Chicago.

Morí en mayo y en cualquier otro día,
morí por la heroína guiando al pueblo,
roto en mil pedazos por cañones de agua
en una sentada pacífica.

Morí carbonizado frente a la sucursal bancaria,
arrojado al vacío desde el balcón de mi casa desahuciada,
morí de pena, morí con rabia, morí en la jungla
a machetazos contra las máquinas de acero
que me obligaban a abandonar mi pueblo.

Morí de un tiro en la nuca
la única forma de hacerme olvidar las razones
por las que me negaba a ponerme de rodillas.

Morí tantas veces
que tengo la piel en carne viva de reencarnarme
y parece que nunca llegará el día
en que viva en un Mundo Nuevo y viva
para contarlo.


David Trashumante (Logroño, 1978)

Extraído del poemario "A viva muerte": https://davidtrashumante.bandcamp.com/album/a-viva-muerte


jueves, 24 de diciembre de 2015

The shell















The shell (a skin too few)

Living grows round us like a skin
To shut away the outer desolation
For if we clearly mark the furthest deep
We should be dead long years before the grave.
But turning around within the homely shell
Of worry, discontent, and narrow joy
We grow and flourish
And rarely see the outside dark
That would confound our eyes.

Some break the shell.

I think that there are those
Who push their fingers through
The brittle walls
And make a hole.
And through this cruel slit
Stare out across the cinders of the world
With naked eyes.
They look both out and in
Knowing themselves
And too much else besides. 

Molly Drake

sábado, 21 de noviembre de 2015

Mário de Andrade



Descobrimento

Abancado à escrivaninha em São Paulo
Na minha casa da rua Lopes Chaves
De supetão senti um friúme por dentro.
Fiquei trêmulo, muito comovido
Com o livro palerma olhando pra mim.

Não vê que me lembrei que lá no Norte, meu Deus!
muito longe de mim
Na escuridão ativa da noite que caiu
Um homem pálido magro de cabelo escorrendo nos olhos,
Depois de fazer uma pele com a borracha do dia,
Faz pouco se deitou, está dormindo.

Esse homem é brasileiro que nem eu.

Mário de Andrade (São Paulo, 1893 -1945)

domingo, 25 de mayo de 2014

The shell


The shell (a skin too few)

Living grows round us like a skin
To shut away the outer desolation
For if we clearly mark the furthest deep
We should be dead long years before the grave.
But turning around within the homely shell
Of worry, discontent, and narrow joy
We grow and flourish
And rarely see the outside dark
That would confound our eyes.

Some break the shell.

I think that there are those
Who push their fingers through
The brittle walls
And make a hole.
And through this cruel slit
Stare out across the cinders of the world
With naked eyes.
They look both out and in
Knowing themselves
And too much else beside

Molly Drake