lunes, 2 de noviembre de 2026

Donc, ce sera par un clair jour d'été


Donc, ce sera par un clair jour d'été

Le grand soleil, complice de ma joie,

Fera, parmi le satin et la soie,

Plus belle encor votre chère beauté;


Le ciel tout bleu, comme une haute tente,

Frissonnera somptueux à longs plis

Sur nos deux fronts qu'auront pâlis

L'émotion du bonheur et l'attente;


Et quand le soir viendra, l'air sera doux

Qui se jouera, caressant, dans vos voiles,

Et les regards paisibles des étoiles

Bienveillamment souriront aux époux.


Poema de Paul Verlaine

Música de Gabriel Fauré

7. Entonces será un claro día de verano. En La bonne chanson.


Like an island downriver from us

What we call love is a safe place before
we get to desire. It has its own perils;
but we stop off there and play with desire,
knowing how it will destroy us utterly.

William Bronk


Como una isla por la que vamos río abajo

Lo que llamamos amor es un lugar seguro antes
de llegar al deseo. Tiene sus propios riesgos;
pero nos detenemos ahí y jugamos con el deseo,
sabiendo que nos va a destruir por completo.

La traducción es mía
The region November

It is hard to hear the north wind again
and to watch the treetops, as they sway

They sway, deeply and loudly, in a effort
So much less than feeling, so much less than speech

Saying and saying, the way things say
On the level of that which is not yet knowlegde:

A revelation not yet intended.
It is like a critic of God, the world

And human nature, pasively seated
On the waste throne of his own wilderness.

Deeplier, deeplier, loudlier, loudlier,
The trees are swaying, swaying, swaying.


Wallace Stevens


La región de noviembre

Es difícil oir otra vez el viento del norte
y observar las copas de los árboles, mientras se mecen

Se mecen, profundamente y con ruido, en un esfuerzo
Mucho menor que un sentimiento, menor que el habla

Diciendo, el modo en que dicen las cosas
En el nivel de lo que no es conocimiento aún:

Una revelación no buscada.
Es como una crítica de Dios, el mundo.

Y la naturaleza humana, sentada pasivamente
En el trono de desechos de su propio salvajismo.

Más hondo, hondo, más estridente, estridente,
Los árboles se mecen, mecen, mecen.


La traducción es mía